Este viernes 26 de abril llega a Madrid, Barcelona y Valencia una película especialísima que hace reír y llorar. La canción de nuestra vida cuenta una historia real con imágenes reales, las de Rory Feek y su esposa Joey.

Tenían éxito como músicos de country y bluegrass, en 2010 ganaron el premio al mejor dúo vocal del año que otorga la Academia de Música Country. En televisión eran un dúo romántico y entrañable.
En 2012 grabaron su canción “When I´m gone” [Cuando me haya ido]. Hoy cuenta en YouTube con más de 20 millones de visionados.

Fue por entonces cuando nació su hija, Indiana, con síndrome de down. Y a Joey, la joven mamá, en 2014, le diagnosticaron cáncer. Con fe, amor, oración, alegría y esperanza afrontaron todas las situaciones. Y finalmente, la separación y la muerte.  (ReL contó con detalle su historia en 2016, aquí).

La película tiene 90 minutos. El mismo Rory Feek ha sido director y guionista, usando imágenes reales de la familia, de sus conciertos alegres y de sus momentos duros.

Rory Feek ha querido responder a las preguntas de ReligionEnLibertad sobre su vivencia.

– Joey era una mujer joven y hermosa, pero la enfermedad le robó esa belleza física…

– La belleza de Joey, la que me hizo enamorarme, no fue la exterior. Creo que en esta película, con estas imágenes, los espectadores podrán apreciar qué hermosa era también estando enferma. Siempre sonreía, incluso llorando. No perdió la sonrisa y eso es algo que llama mucho la atención. Haciendo las pequeñas cosas de cada día, casi sin fuerzas pero con todo su cariño. Eso sí es belleza.

– ¿Y Dios? Él es invisible. ¿Cómo mostrarlo en una película?

– Dios es parte esencial de nuestra vida y por tanto también lo es en esta historia. Le buscábamos en lo sencillo. Nos centramos más en Él y en nuestra comunidad al tomarnos un año de descanso. Nosotros sabíamos en aquel momento que Dios nos tenía preparado algo. Él también fue protagonista. Cuando más le necesitaba, apareció en mi vida.

– ¿Dios ayuda?

– Gracias a Él dejé de darme golpes y pretender que todo dependía de mí. Solía cargar con todo el peso sobre mis hombros, hasta que me di cuenta de que Él ya llevaba mi carga,nuestra carga. No era necesario que yo lo siguiese intentando. Confiamos en Él, nuestros miedos, nuestras esperanzas y nuestros sueños. Eso cambió las cosas.

– ¿Qué le puedes decir a vuestra hijita Indiana, que crece sin su madre?

– Prefiero, en lugar de centrarme en lo que nos falta, dar gracias por lo que sí hubo. El tiempo es uno de los mayores regalos que recibimos. Tuvimos 14 años fabulosos de matrimonio.No muchos pueden decir eso. Indiana pudo tener una madre que la amó durante 2 años, con toda su intensidad y su vida. Hoy ella la sigue amando de la misma manera, pero desde otro lugar. Y eso es lo que quiero que comprenda. Joey me la entregó, pero también le dejó preparadas cosas a Indiana. Por ejemplo, en la película sale cómo le grabó su voz en unos cuentos para que pudiera escucharla mientras crecía.

– ¿Sigues cantando para el público?

– Sí, sigo haciéndolo. La música es mi vocación y continúo cantando y viviendo feliz en esta profesión. Canto lo que me llena, lo que me nace.

– ¿Qué impacto tiene esta película en la gente?

– El éxito en cines en Estados Unidos fue una auténtica sorpresa. Creo que a la gente le gusta conocer historias reales. La ficción está muy bien, pero esta película, en realidad es nuestro día a día. Muestra que, decisión a decisión, con lo ordinario se puede vivir una vida extraordinaria. Eso es lo que vi en Joey y creo que es lo que gustó al público. Necesitamos historias de esperanza.

Una canción premonitoria

Rory Feek dijo también sobre la canción “When I´m gone”, premonitoria, que ha hecho llorar a cientos de miles de personas: “Hay quien dice que la vida imita al arte. Yo no. Yo lo llamo Dios. Dios sabía que yo necesitaría que ella me dijese adiós… no una vez, sino miles de veces. Y que yo necesitaría saber que, pase el tiempo que pase, ella seguirá amándome. Y Él hizo las cosas de modo que cuando yo necesitase recordar su hermosa vida y su corazón y su voz… sólo tuviese que hacer un clic. Así que no estoy dolido por la ironía de la canción, ¿cómo podría estarlo? ¿Cuántos hombres que pierden a la mujer que ama reciben un regalo como éste?”

Publicado originalmente en Religión en libertad

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