Tener un matrimonio feliz es posible con estas formas de amar a tu esposa. El amor verdadero se trata de darse uno mismo

En el matrimonio hay muchas formas de amar, y entre ellas debes conocer 5 formas de amar a tu esposa que te harán tener un matrimonio feliz y duradero, un amor para toda la vida. El matrimonio se trata de amar, se trata de servir y para lograr ese matrimonio feliz que tanto deseas debes poner mucho de tu parte, servir con amor a tu cónyuge. Si sigues estas formas de amar a tu esposa, puede que esa felicidad te alcance más rápido de lo que crees.

“El estado del matrimonio es uno que requiere mayor virtud y constancia que cualquier otro, es un perpetuo ejercicio de mortificación”. San Francisco de Sales

“Aquel que ama a su esposa se ama a sí mismo” (Efesios 5,28)

Yo me case con una mujer maravillosa. Mi esposa es hermosa, divertida, generosa e increíblemente fuerte. (La he visto dar a luz. Créeme, ella es muy fuerte.) Conforme pasan los años de casados, realizo cada vez cuan afortunado soy al tenerla.

Pero a pesar de lo mucho que amo a mi esposa, debo admitir que aun soy bastante egoísta en mi conducta diaria. En otras palabras, no siempre le muestro mi amor tanto como debería, y a menos de que realmente seas un santo, seguramente te identificas conmigo.

Formas de amar a tu esposa y tener un matrimonio feliz

Debido a que por naturaleza somos egocentristas, el mostrar a nuestras esposas requiere de un esfuerzo especial. Es necesario que todos los días tomemos la decisión de ponerla a ella y sus necesidades antes que las tuyas.

Habiendo dicho esto, aquí hay 5 formas de amar a tu esposa y tener un matrimonio feliz para toda la vida.

1. Escucha a tu esposa

¿Escuchas a tu esposa? Y no me refiero a escucharla hablar. ¿Realmente tratas de comprender sus preocupaciones y sus perspectivas?

Seré completamente transparente en esto. De todas las formas en las que puedes mostrar a tu esposa que la aprecias, encuentro que esta es la forma más difícil de todas.

Soy por naturaleza introvertido. Me encantan los momentos de silencio para leer y reflexionar, y mi noche ideal involucra devorar un buen libro sin interrupciones.

Pero mi esposa, como la mayoría de las mujeres, disfruta mucho de hablar. Ella habla acerca de las cosas divertidas que hicieron los niños, acerca de las cuentas que hay que pagar, o acerca de algo que sus amigas dijeron. ¿Me resulta todo interesante? A veces no y a veces demasiado a menudo me encuentro a mismo respondiendo apenas con gruñidos de aprobación en lugar de estar verdaderamente comprometido en conversaciones reales. Mi esposa se da cuenta en mi falta de interés, por su puesto, y esto hiere sus sentimientos.

Pretender estar escuchando, pero realmente estar distraído y desinteresado, es sumamente egoísta. Básicamente, le estoy diciendo a mi esposa:

“Está bien amor, pero siendo honesto, realmente no me importa”.

Es como una bofetada para esta mujer que trabaja todo el día haciendo de mi hogar un lugar lleno de amor para mis hijos y para mí.

Hombres, hemos sido llamados a amar a nuestras esposas a través de escucharla y escuchar sus preocupaciones. Si es importante para ellas, debería ser importante para nosotros. Cualquier otra cosa que quieras hacer puede esperar.

Presta atención a la hermosa mujer a la que estas mandado a dar tu vida por, y realmente preocúpate por lo que tiene que decir. Esta pequeña práctica puede hacer una dramática diferencia en su matrimonio, te aseguro que podrás tener un matrimonio feliz.

2. Ayuda a tu esposa

Dentro de las formas de amar a tu esposa, esta te resultará algo especial.

Las esposas y las madres tienen un trabajo increíblemente duro. Siempre me rio de las personas que creen que mi esposa no trabaja porque se queda en la casa con los niños.

Te diré esto, yo no creo que podría hacer lo que ella hace. Yo al final, logro salirme del trabajo e ir a casa y ella no.

Así que, como esposo, date cuenta que tu esposa trabaja duro. Aprecia lo que hace, pero no te quedes solo con valorarlo.

Busca formas concretas en las que puedes aligerar su carga de cuidar de un hogar y un montón de juguetones pequeños seres humanos. Limpia, lava los platos, saca la basura o cambia un pañal.

Créeme, hay docenas de pequeñas formas de amar a tu esposa de este modo. Encuentra alguna y hazla sin que ella tenga que pedirlo.

3. Mira alguna película de chicas

¿Alguna vez has tenido el deseo de ver “Orgullo y Prejuicio” o “La Propuesta”? Sí, yo tampoco. Pero adivina, a mi esposa le encantan este tipo de películas y seguramente a la tuya también. Trágate el orgullo y demuéstrale amor a tu esposa acompañándola a ver algo que a ella le guste para variar.

Claro que el tipo de entretenimiento no tiene que ser solo una película. Puede ser algo como tomar un paseo o ir de compras.

El punto es, haz algo que a tu esposa le guste hacer como un acto de amor por ella, incluso cuando para ti sea algo totalmente irrelevante.

4. Sorprende a tu esposa

A todos nos gustan las sorpresas, eso incluye a tu esposa. Tráele un ramo de rosas de vez en cuando. Cómprale un libro que ella ha estado deseando. Tráele unos chocolates. Llévala a cenar o a una cita sin un motivo en particular.

En otras palabras, aprende que es lo que más le gusta, y luego sorpréndela cuando menos se lo espere. Realmente no hay que esperar hasta el próximo aniversario para hacer este tipo de cosas.

5. Dile a tu esposa que la amas

La mayoría de los hombres, excepto aquellos poetas románticos entre nosotros, no somos mucho de expresar nuestro amor verbalmente. “Mi esposa sabe que la amo, ¿entonces porque debo decírselo?”, eso piensan ellos.

No importa mucho si estás haciendo todo lo demás bien,

Tu esposa necesita oír que tú la amas.

Dile frecuentemente que la amas, y dile que amas de ella también.

También debes buscar expresar tu amor a través de afecto físico no sexual. Esto le traerá vida a tu esposa, el saber que tú la amas por lo que ella es, no por lo que ella puede hacer por ti.

Conclusión

Si te casaste por lo que puedes obtener del matrimonio, entonces te casaste por las razones equivocadas. El matrimonio no se trata de recibir. El matrimonio no se trata de como la otra persona te hace sentir, de su aspecto físico, o de lo que pueden hacer por ti. No, el matrimonio se trata de amar como Cristo y eso significa tomar nuestra cruz y servir con amor.

Verás, el amor verdadero se trata de darse uno mismo, de sacrificarse y de negarse a sí mismo. Literalmente significa abandonar su propia vida por la de tu esposa en miles de decisiones diarias.

Como hombres, hemos sido llamadas a seguir a Cristo a través de amar a nuestras esposas como Cristo amo a su Iglesia y “dar su vida por ella”. ¿Es esto difícil a veces? ¿Tendrá un costo para ti? Claro que sí. Somos egoísta y fallamos. Pero podemos cambiarlo. Levantémonos hombres. Amemos a nuestras esposas.

Espero que estas formas de amar a tu esposa que te hemos presentado te haga tener un matrimonio feliz y para toda la vida.

Publicado originalmente en Píldoras de Fe

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