Orar la letanía de la humildad es pedir la gracia de vivir genuinamente la vida cristiana porque dejamos de lado el intento de sentirme bien conmigo mismo, pedimos la gracia de vencer la repugnancia de ser herido emocionalmente por los demás y buscamos el bien para los demás echado en tierra toda competencia.

Jesús manso y humilde de Corazón, Óyeme.

(Después de cada frase decir: Líbrame, Señor)

-Del deseo de ser lisonjeado,

-Del deseo de ser alabado,

-Del deseo de ser honrado,

-Del deseo de ser aplaudido,

-Del deseo de ser preferido a otros,

-Del deseo de ser consultado,

-Del deseo de ser aceptado,

-Del temor de ser humillado,

-Del temor de ser despreciado,

-Del temor de ser reprendido,

-Del temor de ser calumniado,

-Del temor de ser olvidado,

-Del temor de ser puesto en ridículo,

-Del temor de ser injuriado,

-Del temor de ser juzgado con malicia, Líbrame Jesús

(Antes de cada frase decir: Concédeme, Señor, el deseo de…)

-que otros sean más amados que yo,

-que otros sean más estimados que yo,

-que otros crezcan susciten mejor opinión de la gente y yo disminuya,

-que otros sean alabados y de mí no se haga caso,

-que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,

-que otros sean preferidos a mí en todo,

-que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda.

-De ser desconocido y pobre, Señor, me alegraré,

De estar desprovisto de perfecciones naturales de cuerpo y de espíritu.

… que no se piense en mí,

que se me ocupe en los empleos más bajos,

que ni se dignen usarme,

que no se me pida mi opinión,

que se me deje el último lugar,

que no me hagan cumplidos,

que me reprueben a tiempo y a destiempo,

bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia,

porque suyo es el Reino de los Cielos.

 

Oración:

Dios mío, no soy más que polvo y ceniza. Reprime los movimientos de orgullo que se elevan en mi alma. Enséñame a despreciarme a mí mismo, Vos que resistís a los soberbios y que dais vuestra gracia a los humildes. Por Jesús, manso y humilde de Corazón. Amén.

Cardenal Merry del Val
(1865-1930)

IFCJ

Comparte:

About Author