Sabiduría de Dios.
Señor, delante de tí, el mundo entero es como un grano de arena en la balanza, como una gota de rocío mañanero, que cae sobre la tierra. Te compadeces de todos, y aunque puedes destruirlo todo, aparentas no ver pecados en los hombres, para darles ocasión de arrepentirse. Porque Tú amas todo cuanto existe y no aborreces nada de lo que has hecho; pues si…