A Santa María.
Os bendigo en mi vida y después de mi muerte, en cuanto puedo y más aún de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos e hijas y los bendecirá en el Cielo y en la tierra. AMÉN
Os bendigo en mi vida y después de mi muerte, en cuanto puedo y más aún de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos e hijas y los bendecirá en el Cielo y en la tierra. AMÉN
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros, esos tus ojos misericordiosos. Y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, OH piadosa, OH…
Madre del Redentor, virgen fecunda puerta del cielo, siempre abierta estrella del mar, ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse. Ante la admiración de cielo y tierra, engendraste a tu santo Creador, y permaneces siempre virgen. Recibe el saludo del ángel Gabriel y ten piedad de nosotros. Amén.
¡Oh fuente de resplandores! De la mar estrella y guía, Danos tu luz, Madre pía, A justos y pecadores. La Trinidad eminente Ab aeterno te eligió, Y Madre te decretó De la luz indeficiente: Tu grande soberanía Despide mil resplandores. Danos Tu luz… Son tales tus luces bellas, Que a los infiernos asombras, Y en tu presencia son sombras Las luces de las estrellas: Excedes…
Uno de los obsequios más del agrado de la Señora son los siete sábados que preceden a su fiesta. Así se demuestra, no sólo por las innumerables gracias y favores que la Santísima Señora ha concedido a muchos por esta devoción, sino también por ser expresamente mandados por la misma Señora en una de sus apariciones, en la que ordenó que el día de su…
EN HONOR DE LA MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ, ACTO DE CONTRICIÓN Jesús divino, Luz eterna engendrada entre los resplandores de los Santos; Tú, que iluminas a todo hombre que viene a este mundo, disipa las tinieblas de mi entendimiento obscurecido con el pecado, y dame a conocer lo que hice ofendiéndote. ¡Miserable de mí, que, ciega y desatinada, por un vil interés o por…
Salve al esplendor del cielo, De piedad fuente infinita; Madre de la Luz bendita, Sé nuestro amparo y consuelo. Salve, Reina Inmaculada. Refugio del desvalido, Consuelo del afligido Y Virgen la más amada. Pues eres nuestra abogada Haz que gocemos el cielo; Madre de la Luz… Entre todas las mujeres Fuiste tú la más hermosa, Y prodigas generosa La dicha paz y placeres. Y puesto,…
¡Oh Madre Santísima de la Luz! ¿Quién te dio un título tan sublime? ¿Quién te llamó con un nombre tan dulce? ¿Quién pudo compendiar así tus privilegios y tus glorias?… ¡Ah! ¡Benditos esos tus labios, que nos enseñaron a pronunciar un nombre tan adecuado a tu grandeza y tan superior a cuanto puede decirte toda criatura! Es verdad, Señora, que nuestro corazón palpita gozoso cuando…
“Corazón Sacratísimo de Jesús, yo… íntimamente agradecida por haberte dignado escogerme para cooperadora tuya en la nobilísima obra de la conversión de los pecadores, que tanto interesa a tu corazón, vengo en este solemne día, llena de regocijo, a ofrecerme toda a Ti. Tuyos son los sentidos de mi cuerpo, tuyas las potencias de mi alma, tuyas mis fuerzas, mi salud, mi trabajo, mis sacrificios,…
“Sacratísimo Corazón de Jesús: estas religiosas que aquí ves y que nos llamamos Hijas tuyas, son el fruto* del Instituto que has querido se establezca para promover tu reinado en los corazones, particularmente en los que de Ti viven alejados. Con cuánto gozo venimos a ponernos bajo tus órdenes; cada una de nosotras puede decir lo que el niño Samuel a Helí: `Heme aquí, porque…