Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre
Primer Día
MONICIÓN

El Apóstol San Pablo nos dice: “Sobre todas las virtudes pongan la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo”.  Solamente si nos esforzamos por vivir de acuerdo y ser un sólo corazón, glorificaremos al Padre Celestial.

Canto Inicial:

¡DIOS ES MI PADRE! ¡QUE FELIZ SOY!

¡SOY HIJA SUYA!, ¡HIJA DE DIOS!

Si Dios cuida de mí, ¿qué me puede faltar?

Ni un solo instante no, me deja de mirar.

Mi vida suya es, cual diestro tejedor

la  va  tejiendo Él, con  infinito  amor.

Hilo por hilo, tejiendo va,

si tú te dejas, ¡qué bien lo hará!

¿No ves con qué primor

Él sabe engalanar  el lirio,  que tal vez

mañana morirá?;  pues si a una humilde flor,

cuida tu Dios, así,

¡con qué infinito amor, no cuidará de ti!

¡DIOS ES MI PADRE! ¡QUE FELIZ SOY!

¡SOY HIJA SUYA!, ¡HIJA DE DIOS!

Después del huracán un pájaro cayó,

no creas que esto fue sin permisión de Dios.

El pajarillo aquél, se vende por un as,

no tienes que temer,  ¡tú vales mucho más!

PRIMERA LECTURA (1Jn 4, 7-16)

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.  El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.  El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por Él.

El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.

Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.  A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.

En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él  en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu.  Nosotros hemos visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo.  Quien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.

Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor.  Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él.  Palabra de  Dios.

SALMO RESPONSORIAL   (Ef. 1, 3-10)
  1. Hijo mío, entrégame el corazón y acepta de buena gana mi camino.

Dichoso quien teme al Señor

y ama de corazón sus mandatos.

Su linaje será poderoso en la tierra,

la descendencia del justo será bendita. R/.

En su casa habrá riquezas y abundancia,

su caridad es constante, sin falta.

En las tinieblas brilla como una luz

el que es justo clemente y compasivo. R/.

Dichoso el que se apiada y presta,

y administra rectamente sus asuntos.

El justo jamás vacilará,

su recuerdo será perpetuo. R/.

SANTO EVANGELIO  (Jn. 15, 9-17)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo.  Permanezcan en mi amor.   Si  cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.  Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.  Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.  Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos.  Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando.  Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre.  Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”.  Palabra del Señor.

Momentos de silencio para reflexionar

PRECES

Dios Padre quiere que le demostremos nuestro amor, amando a nuestros hermanos, imploremos la fuerza de su gracia para  vivir fielmente el mandamiento del amor y digámosle:

R./ Concédenos Señor, que formemos un sólo corazón  y  una  sola  alma  por  el  amor.

  1. Señor, te pedimos que sepamos formar comunidades que den testimonio ante el mundo de tu amor Trinitario, que ha sellado una alianza eterna con los hombres.  R/.
  2. Concédenos Señor, que en nuestra oración busquemos un conocimiento profundo y afectuoso de ti, que nos impulse a amar a nuestras hermanas como Tú las amas. R/.
  3. Haz, Señor, que sepamos entregarnos y sacrificarnos las unas por las otras, R/.
  4. Jesús, te pedimos que celebrándote cada día en la Fracción del Pan y en tu Palabra divina, seas Tú el centro  de  nuestra  comunidad,  R/.
  5. Te pedimos Señor, que el amor fraterno que nos debemos unas a otras, nos impulse a aceptarnos con nuestras afinidades y diferencias, R/.
  6. Señor, que con tu gracia aprendamos a llevar, unas las cargas de las otras, R/.
  7. Jesús, ayúdanos a perdonarnos como Tú nos perdonas, y a saber cultivar en Ti la verdadera amistad, R/.
  8. Que tu Espíritu Santo nos conceda el don de la alegría, y el gozo de saber gastada nuestra existencia por Ti y por el Reino, R/.

 

Confiadas en el amor que Dios nos tiene, digámosle como Cristo nos enseñó: Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL

Corazón amoroso de Jesús, concede a nuestras comunidades la gracia de  crecer en tu amor, hasta formar un sólo corazón y una sola alma  para que así, esta unión de caridad nos sirva de ayuda mutua en el cumplimiento de nuestra propia vocación y sea a la vez una llamada atrayente para las jóvenes que nos observan.  Te lo pedimos a ti, que con el Padre y el Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

CANTO FINAL

¡CARIDAD¡

QUE TE LLAMAS AMOR,

ERES  FLOR CELESTIAL

QUE HA NACIDO DE DIOS.

¡CARIDAD ¡

QUE TE LLAMAS AMOR,

AHÍ DONDE TÚ ESTÁS

AHÍ MISMO ESTÁ DIOS.

ERES LA LUZ

QUE IRRADIANDO DEL CIELO,

ABRAZÓ AL MUNDO ENTERO

A TRAVÉS DE LA CRUZ.

ERES LA PAZ

QUE CON SUAVE PERFUME,

A LOS HOMBRES NOS UNE

EN SUFRIR Y EN GOZAR

¡OH SEÑOR!

QUE TU GRAN CARIDAD,

NOS   IMPULSE  TAMBIÉN

EN UN MISMO IDEAL.

¡UNIDAD ¡

EN QUERER Y EN OBRAR

UNIÓN DEL CORAZÓN

Y DE LA VOLUNTAD.

SEÑOR, SEÑOR

QUE HASTA LLEGAR AL CIELO

NUESTRA VIDA ENTREGUEMOS

CONSOLANDO EL DOLOR.

QUE SIEMPRE UNIDOS

HACIA TI CAMINEMOS,

Y EN TU AMOR CONSERVEMOS

NUESTRA HERMOSA UNIDAD.

Instituto Hijas del Sagrado Corazón de Jesús

 

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