El ser humano, es un ser dotado de cualidades y características tanto físicas como mentales. Ha sido creado con amor, como la mejor obra de la creación, el cual se distingue de los animales por su raciocinio. La resiliencia es una de las capacidades más importantes que podemos adquirir.

Esto quiere decir el hombre posee la capacidad para enfrentar el mundo en el que ha sido colocado, luchar en la naturaleza y descubrir aquellos alimentos que le hacen bien. A lo largo del tiempo este ser humano se ha adaptado a los climas extremos, ha soportado el calor, el frío. Ha buscado la manera de sobrevivir, relacionarse con los otros, de buscar lo mejor para el progreso de su vida.

Existen variadas situaciones en que el ser humano saca de su interior la capacidad y la fuerza, junto con la razón para enfrentar ciertas realidades y continuar en su lucha de vida.

Para hablar de esa fuerza del ser humano, retomamos el termino resiliencia, que en la aplicación de ingeniería se refiere a la capacidad de un material para soportar alguna deformación. Trasladando el término en el aspecto psíquico, es la capacidad del ser humano para hacer frente a situaciones dolorosas, emocionales, circunstancias traumáticas, es el ímpetu que le hace al hombre soportar las adversidades y transformarlas.

La resiliencia no es algo innato, el hombre va aprendiendo poco a poco frente a las experiencias de la vida; por tanto puede adaptarse y superar las problemáticas. Esta fuerza se va adquiriendo con la constancia, el esfuerzo, llevando a la persona al compromiso consigo mismo.

Para adquirir esta fuerza se requiere la práctica en la vida ordinaria, como:
• Hacer uso de la razón frente al sentimentalismo
• Buscar la manera de educar los sentimientos o impulsos fuertes
• Conocerse a sí mismos, resaltando habilidades y trabajando en las debilidades
• Establecer y sembrar buenas relaciones familiares
• Ver los problemas o crisis, como oportunidades de crecimiento
• Trabajar en una autoestima alta
• Valorarse, tener una visión positiva de sí mimo
• Luchar por tener una vida esperanzadora
• Proponerse metas y esforzarse por alcanzarlas
• Aprender del pasado, de los errores cometidos

En resumen para ir forjando la resiliencia como una cualidad de la vida, se debe empezar por la introspección, el trabajo personal, Trabajar por un amor sano en sí mimo, confiar en las capacidades, ser seguros, optimistas, no depender de las opiniones ajenas, y establecer juicios ecuánimes.

Emma Monjaráz Anguiano

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