La británica Sarah Cobb tenía 27 años y un gran futuro por delante. Acababa de ascender a tutora en un colegio de primaria en su ciudad y solo le quedaban ocho meses para casarse con su novio Phil; pero el día de la boda nunca llegó.

Sarah falleció repentinamente debido a un coágulo de sangre, uno de los síntomas que provoca el consumo continuado de la píldora anticonceptiva.

Aunque la formación de coágulos en sangre no es común entre mujeres jóvenes, como Sarah, los especialistas apuntan a que las mujeres que han tomado sin interrupción durante años la píldora anticonceptiva sufren un alto riesgo de padecer problemas de coagulación que pueden derivar en embolias pulmonares.

La muerte de Sarah se vio condicionada por dos aspectos. El primero es que la joven empezó a tomar la píldora a los 16 años para mejorar su piel, un uso muy común entre las adolescentes con acné, y después siguió tomándola sin interrupción como anticonceptivo hasta el día de su muerte.

Y el segundo es que se tuvo que enfrentar a la falta de atención médica. Un día, la joven se empezó a quejar de un fuerte dolor en la pierna derecha, a los tres días, su novio preocupado de que no se le pasara el dolor la llevó al médico, pero éste solo le diagnosticó tensión muscular y le recetó calmantes.

El dolor de la pierna fue a más, tanto que tenía dificultades para caminar, pero en la segunda visita al hospital, el médico le dijo que no era nada más que una carga muscular.

A la mañana siguiente Sarah ya no podía ni levantarse de la cama… su novio llamó a la ambulancia y esperó junto a su futura mujer, pero no pudo hacer nada, Sara se asfixió entre sus brazos, murió a los pies de la cama.

“Parecía una broma cruel, era incapaz de aceptar lo que había pasado, solo faltaban ocho meses para casarnos”, relata Phil al diario inglés Daily Mail.

La autopsia concluyó que Sarah había muerto de una embolia pulmonar, un coágulo de sangre se había formado en el pulmón, como resultado de haber tomado la píldora anticonceptiva durante 10 años seguidos.

Pero Sarah no es el único caso, Actuall contaba también el de Charlotte Foster que sufrióuna embolia en los pulmones causada por una fuerte trombosis en las piernas y en la pelvis que derivó en un paro cardíaco. O el caso de Fallan Kurek de 21 años, o el de Tanya Hayes de 24, ambas murieron de embolia pulmonar debido a la píldora.

La población femenina occidental sufre cada vez más las consecuencias de tomar la píldora de manera continuada.

Expertos del Reino Unido han constatado que cerca de 3,5 millones de mujeres toman la píldora en su país y de cada 10.000 mujeres seis desarrollarán coágulos en sangre.

El profesor experto en anticoncepción y autor del libro ‘La píldora’ John Guillebaund ha asegurado para Telegraph que la píldora se receta porque tiene grandes beneficios para las mujeres. Sin embargo como toda medicación puede suponer graves riesgos si su uso no se controla.

Según el profesor hay varios casos en los que la píldora puede ser mortal.

Por ejemplo cuando se toma la píldora combinada -denominada así porque combina una serie de hormonas tales como norgestimato, desogestrel, gestodeno y acetato de ciproterona, componentes hormonales muy fuertes y que no todas las mujeres pueden asumir igual-.

“En estos últimos años se receta la píldora combinada sin conocer a las pacientes, un grave error que puede costarle la vida a alguien. Este tipo de píldora contiene hormonas muy fuertes y hay que saber si la mujer a quién se le receta puede soportarla”, explica Guillebaund.

Los ginecólogos deben hacer un exhaustivo análisis para saber qué edad tiene la paciente, como es su regulación menstrual, si tiene antecedentes familiares de diabetes, si padece sobrepeso o migraña, si lleva una vida sedentaria… todo estos factores son importantes para recetar que tipo de píldora puede tomar, o por el contrario si directamente no debe tomarla.

Otro factor de efectos letales es la duración del consumo.

“Cada vez vemos más mujeres que empiezan a tomar la píldora a los 16 años y que a partir de los 30 empiezan a desarrollar problemas. Es lógico que si una persona lleva 10 años alimentando a su organismo con hormonas, corra peligro de muerte” afirma Guillebaund.

Reino Unido no es un caso único. Cada vez se registran más muertes por embolias en Estados Unidos, donde hay más de un millón y medio de mujeres que toman la píldora como método anticonceptivo. Aunque todavía no hay datos oficiales sobre el número de muertes de mujeres que toman la píldora anticonceptiva, si se han registrado varios casos.

Este tipo de píldora se popularizó en Estados Unidos en los años 50 y 60 por Margaret Sanger, una mujer que buscaba una raza pura, el control de la natalidad y el sometimiento de los débiles.

Ahora, 100 años después, Planned Parenthood es el principal proveedor de la píldora anticonceptiva en Estados Unidos.

En su página web, avisa de los efectos secundarios de la píldora, donde mencionan los peligrosos coágulos de sangre, pero al mismo tiempo afirman que estos efectos “no son importantes”.

Otro de los países que más sufren las consecuencias de la píldora anticonceptiva es Canadá donde en 2013 murieron 23 mujeres debido a la píldora de la marca Yasmin, una de las más agresivas del mercado.

No menos alarmantes es el caso de los Países Bajos. En 2014, La Agencia Holandesa del Medicamento investigó la muerte de al menos 27 mujeres que fallecieron tras tomar la píldora anticonceptiva Diane-35.

Autor: Beatriz de la Rosa

Fuente: ACTUALL

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