Corazón de Jesús, con lanza traspasado
Séptimo Día
MONICIÓN

“Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza y  al  punto  salió sangre y agua”   Aquel abrir de la lanza, fue poner al descubierto el amor escondido del Señor.  El amor transfigura el golpe de la lanza convirtiéndolo en nuestra salvación.  Dios permite el mal para sacar el bien, hace que un corazón desangrado sea la salvación de todos los corazones por la fuerza transformadora del amor.

CANTO INICIAL

Corazón  de  Jesús,

cruelmente  herido,

consuelo de  las almas

que  han  tenido en el  mundo,

su  gólgota  y  su  cruz,

Nuestra  ardiente  oración es un  gemido,

que  se  levanta  de  la  tierra  al  cielo,

Es el dolor, pidiéndote consuelo,

Corazón, Corazón, adorable  de Jesús.

PRIMERA LECTURA    (Os. 11, 1. 3-4. 8-9)

“Cuando Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo, dice el Señor.  Yo fui quien enseñó a andar a Efraín; yo, quien lo llevaba en brazos; pero no comprendieron que yo cuidaba de ellos.  Yo los atraía hacia mí con los lazos del cariño, con las cadenas del amor.  Yo fui para ellos como un padre que estrecha a su creatura y se inclina hacia ella para darle de comer.

Mi corazón se conmueve dentro de mí y se inflama toda mi compasión.  No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, pues yo soy Dios y no hombre, santo en medio de ti y no enemigo a la puerta”.  Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL  (Is. 12)

R./  El Señor es mi Dios y mi Salvador.

El  Señor es mi Dios y Salvador,

con él estoy seguro y nada temo.

El Señor es mi protección y mi fuerza,

y ha sido mi salvación.

Sacarán agua con gozo

de la fuente de la salvación. R/.

Den gracias al Señor,

invoquen su nombre,

cuenten a los pueblos  sus hazañas,

proclamen que su nombre es sublime. R/.

Alaben al Señor por sus proezas,

Anúncienlas a toda la tierra.

Griten, jubilosos, habitantes de Sión,

porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.

SANTO EVANGELIO  (Jn 19, 31-37)

Como era el día de la preparación de la Pascua, para que los cuerpos de los ajusticiados no se quedaran en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día muy solemne, los judíos pidieron a Pilato, que les quebrara las piernas y los quitaran de la cruz.  Fueron los soldados, les quebraron las piernas a uno y luego al otro de los que habían sido crucificados con Jesús.  Pero al llegar a Él, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e  inmediatamente salió sangre y agua. El que vio da testimonio de esto y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean.  Esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Escritura: No le quebrarán ningún hueso; y en otro lugar la Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.  Palabra del Señor.

Momentos de silencio para reflexionar.

PRECES

Hermanas, imploremos la Misericordia del Corazón de Jesús, herido por nuestro amor y digámosle:

R./ Señor confiamos en tu misericordia.

  1. Oh Jesús, que quisiste ser traspasado por la lanza, para que de tu Corazón abierto al brotar el agua y la sangre,naciera tu esposa la Iglesia, haz que esta Iglesia sea siempre santa e inmaculada. R/.
  2. Jesús, Rey y centro de todos los corazones, Que con amor eterno nos amas y nos atraes con misericordia, despierta en el corazón de muchas jóvenes el anhelo de servirte, consagrando toda su vida a la extensión de tu reino. R/.
  3. Jesús, paz y reconciliación nuestra, que has hecho las paces  en un sólo  hombre nuevo dando muerte al odio mediante la cruz, infunde tu paz en nuestros corazones y suscita los apóstoles de tu misericordia que vengan a trabajar en esta porción de tu Iglesia. R/.
  4. Jesús, vida y resurrección nuestra, alivio de los están cansados y descanso de los que se sienten agobiados, danos almas generosas y de vigoroso temple que trabajen por la conversión de los pecadores. R/.
  5. Jesús, Hijo de Dios en quien el Padre se complace, enséñanos a escuchar con perseverancia tu Palabra y envía numerosas vocaciones que den gloria al Padre con una vida santa y entregada. R/.
  6. Jesús, hermano nuestro, de cuya plenitud todos hemos recibido, concédenos la abundancia de tu gracia y tu verdad y atrae muchas almas que quieran participar de la plenitud de tu vida divina, consagrándose a ti en cuerpo y alma. R/.
  7. Jesús, Salvador Nuestro, haz que quienes nos hemos consagrado a tu servicio, seamos santas e irreprochables ante ti por el amor. R/.

Unidas al  Corazón de Jesús que latió de amor por el Padre y por cada una de nosotras, digamos confiada-mente la oración que el mismo Cristo nos enseñó.  Padre nuestro…

ORACIÓN

Dios nuestro, que has depositado infinitos tesoros de misericordia en el Corazón de tu amado Hijo, herido por nuestros pecados, concédenos que, al rendirle nuestro homenaje de amor, logremos también tributarle una debida reparación.  Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

CANTO FINAL

Dulce  Jesús amado,

mi   corazón te  adora,

y  tu  perdón  implora

por  tanta  iniquidad.

tened  piedad  de  mí,

oveja  descarriada,

que  vengo  destrozada,

porque  de  Vos  huí.

Deshecha estoy en llanto

y mi alma arrepentida;

refúgiase en la herida,

que está en tu Corazón.

Ahí por siempre quiero

vivir hasta la muerte,

ser tuya eternamente

y sólo para Ti.

Ser tuya eternamente,

y sólo para Ti,

y sólo para Ti.

Instituto Hijas del Sagrado Corazón de Jesús

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