Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra
Noveno Día
MONICIÓN

“Quien come mi carne y bebe mi sangre, tiene la vida eterna, y yo le resucitaré en el último día” ¿En dónde nos comunica el Corazón de Jesús especialmente esta vida y este principio de resurrección? En uno de sus  mayores dones, la Sagrada Eucaristía.  Recibamos, pues, este pan del cielo, no sólo como alimento de nuestras almas, sino como prenda y principio de la resurrección de nuestro cuerpo; y esta perspectiva de una vida completa, nos le hará gustar con mayor avidez y mayores delicias.

CANTO INICIAL

YO SOY EL PAN DE VIDA:

Yo, soy el Pan de vida:

el que viene a mí no tendrá hambre,

el que viene a mí, no tendrá sed.

Nadie viene a  mí, si el Padre no lo atrae.

YO LO RESUCITARÉ,

YO LO RESUCITARÉ,

YO LO RESUCITARÉ

EN EL DÍA FINAL.

El Pan que yo les daré,

es mi Cuerpo, vida del mundo.

el que come de mi Carne,

tendrá vida eterna, tendrá vida eterna.

Mientras tú no comas

el Cuerpo del Hijo del Hombre,

y bebas de su Sangre,

y bebas de su Sangre,

no tendrá vida El en ti.

Yo soy la resurrección,

Yo soy la vida;

el que cree en mí,

aunque muriera,

tendrá vida eterna.

Sí, Señor, yo creo

que Tú eres el Cristo,

el Hijo de Dios,

que vino al mundo

para salvarnos.

PRIMERA LECTURA  (Pr. 9, 1-6)

La Sabiduría se ha edificado una casa, ha preparado un banquete, ha mezclado  el vino y puesto la mesa.  Ha enviado a sus criados para que, desde los puntos que dominan la ciudad, anuncien esto: “Si alguno es sencillo, que venga acá”.

Y a los faltos de juicio les dice: “Vengan a comer de mi pan y a beber del vino que he preparado.  Dejen su ignorancia y vivirán; avancen por el camino de la prudencia”.  Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL  (Is  55, 1-11)

R./ Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

Todos ustedes, los que tienen sed,

vengan por agua;

y los que no tienen dinero,

vengan, tomen trigo y coman;

tomen vino y leche sin pagar. R/.

¿Por qué gastar el dinero

en lo que no es pan

y el salario, en lo que no alimenta? R/.

Escúchenme atentos y comerán bien,

saborearán platillos sustanciosos.

Préstenme atención, vengan a mí,

escúchenme y vivirán. R/.

Sellaré con ustedes

Una alianza perpetua,

cumpliré las promesas que hice a David. R/.

Como baja del cielo la lluvia y la nieve

y no vuelven allá

sino después de empapar la tierra,

de fecundarla y hacerla germinar,

a fin de que dé semilla para sembrar

y pan para comer,

así será la palabra que sale de mi boca:

no volverá a mí sin resultado,

sino que hará mi voluntad

y cumplirá su misión. R/.

SANTO EVANGELIO  (Jn. 6, 32-51)

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: “En verdad les digo,  no fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo.  Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo”.  Entonces le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”.  Jesús les contestó: “Yo  soy el pan de la vida.  El que viene a mí no tendrá hambre y  el que cree en mí nunca tendrá sed”.   Los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: ‘Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo’, y decían: “¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?”

Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna.  Yo soy el pan de la vida.  Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron.  Este es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma no muera.  Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”.  Palabra del Señor.

Momentos de silencio para reflexionar

PRECES

Acudamos a Cristo, que invita a todos a su Cena y en ella entrega su Cuerpo y su Sangre para la vida del mundo; digámosle:

R./ Cristo, Pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

  1. Corazón Eucarístico de Jesús, haz que no nos cansemos de amarte, R/.
  2. Corazón de Jesús, te ofrecemos nuestras penas, alegrías y toda nuestra vida, en reparación de nuestras ofensas, R/.
  3. Cautívanos con la suave fuerza de tu gracia y válete de cada una de nosotras, para establecer y extender tu Reino de paz, justicia y amor, R/.
  4. Corazón Eucarístico de nuestro Salvador, queremos convertirnos a Ti, R/.
  5. Corazón Eucarístico de Jesús, cautívanos con los lazos de tu amor, R/.
  6. Cristo, Pan de vida, enséñanos a ofrecernos contigo al Padre, en el Sacrificio Eucarístico, R/.
  7. Cristo Señor nuestro, maná bajado del cielo, que alimentas a tu Iglesia con tu Cuerpo y con tu Sangre, R/.
  8. Cristo Jesús, fortalécenos con este alimento, en nuestro camino hacia el Padre. R/.
  9. Cristo Jesús, huésped invisible de nuestro banquete, que estás junto a la puerta y llamas, entra en nuestra casa y cena con nosotras. R/.

La Eucaristía, es camino hacia el Padre y vínculo de unidad  entre  Dios y nosotros,  agradeciendo  a  Jesús  el  Don de su Cuerpo y  su  Sangre,  digamos  juntas  la oración  que  Él mismo nos enseñó: Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL

Corazón Eucarístico  de Jesús, lleno siempre de amor por nosotros, que te has dignado quedarte en el Santísimo Sacramento del Altar, para ser nuestro alimento y compañero de viaje, dígnate aceptar nuestro pobre corazón que anhela amarte y consolarte, cifrando en Ti toda su gloria.  Tú que vives y reinas con Dios Padre y con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

CANTO FINAL

Prisionero en el fondo del Sagrario,

oculto en la Hostia Santa del Altar;

está el Divino Salvador del mundo,

de su amor por la inmensa caridad.

Y vela sin cansarse ahí encerrado,

a los hombres llamando sin cesar,

porque goza en estar siempre con  ellos,

en colmarlos de gracia celestial;

en enjugar sus lágrimas acerbas;

Y sus males, piadoso remediar;

y brindarles dulcísimo consuelo,

perdón, clemencia, amor inmenso, paz.

Instituto Hijas del Sagrado Corazón de Jesús

 

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