errores Esforzarnos por hacer muy bien las tareas de casa o escuela es algo positivo en la vida de cualquier persona, no obstante, cuando surge constantemente el malestar de “podía haberlo hecho mejor” “debería ser diferente…” “si hubiera…” etc. y causa en nosotros un sentimiento de tristeza o fracaso  ¡Detente!

El perfeccionismo nos impide desarrollarnos, y nos hace sumergirnos en búsquedas interminables de errores y críticas autodestructivas que no te permiten disfrutar lo que eres y realizas. En lugar de pensar “hice algo malo” se piensa “soy malo”. Eso afecta lo que  piensa uno de sí mismo y no nos permite desarrollar una sana autoestima,

Primero que todo debemos tener presente que no todo lo que hacemos tiene que salirnos a la perfección, somos seres humanos y como tales somos un mundo de complejidades, éxitos y fracasos haciéndonos únicos, esto no quita el que nos fijemos metas y objetivos en nuestras vidas y trabajos, pero ellos deben ser alcanzables, por ejemplo:

“Si comúnmente soy impuntual, mi reto cada día debe ser buscar la manera de ser más organizada y si soy lenta anticiparme un poco más que el resto de las personas; o si soy muy activa pero desorganizada comenzando varias cosas a la vez sin terminar ninguna, tomar nota de mis prioridades y dejar para más tarde lo que puede esperar”

Evita los pensamientos negativos sobre ti misma y lo que haces, cuando vengan a tu mente inmediatamente combátelos con algo positivo como “disfruté tanto hacer tal tarea” o “hoy reí tanto de sus ocurrencias” “¡no me dieron nervios y logré mi objetivo!” y aprenderás poco a poco a reírte de lo que en algún momento te preocupo, sin darte cuenta de que ello te hizo ver más humana, más amigable y comprensiva porque al darte esa oportunidad de equivocarte, comprendes que los demás a veces también necesitan un poco de tu ayuda, de tu sonrisa, de tu benevolencia… Busca mejorar tu presente, diviértete haciendo lo que más te gusta y los que te rodean te lo agradecerán.

IFCJ

Comparte:

About Author

Comments are closed.