Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo
Octavo Día
MONICIÓN

“Sacaréis agua con gozo de las fuentes del Salvador”, son innumerables las riquezas celestiales que se encierran en el Corazón de nuestro Redentor.  Nosotras como ciervos sedientos, acudamos a esta fuente viva,  para purificarnos y saciarnos de sus consuelos.  En esta novena pedimos con particular fervor, que el Señor se digne consolarnos con vocaciones para nuestro amado Instituto.  Celebremos con gozo y confianza al Corazón de Jesús.

CANTO: HAY UNA FUENTE

Hay una fuente,

de amor Divino,

do el peregrino

templa, templa su sed.

en la frescura,

de sus raudales,

todos los males se calmarán.

Fuente que salva,

a eterna vida  Cristo convida:

“Venid y bebed”

Cristo convida: “Venid y bebed”

“Venid y bebed”.

PRIMERA LECTURA.  (1Co 10, 1-4)

No quiero que olviden hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, que todos atravesaron el  mar Rojo y que en  la nube y en el mar, recibieron todos un bautismo que los vinculaba a  Moisés. Todos también, comieron el mismo alimento espiritual y todos bebieron  de la misma espiritual bebida, porque bebían de la roca espiritual que los acompañaba, roca que representaba a Cristo.  Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL (Sal. 41)

R./ En ti está la fuente viva, tú nos das a beber del torrente de tus delicias.

Como busca la cierva

corrientes de agua,

así mi alma te busca

a ti, Dios mío;

tiene sed de Dios,

del Dios vivo:

¿cuándo entraré a ver

el rostro de Dios?  R/.

Lágrimas  son mi pan

noche y día,

mientras todo el día me repiten:

“¿Dónde está tu Dios?” R/.

Recuerdo otros tiempos,

y mi alma desfallece de tristeza:

cómo marchaba a la cabeza del grupo,

hacia la casa de Dios,

entre cantos de júbilo y alabanza,

en el bullicio de la fiesta. R/.

¿Por qué te acongojas, alma mía,

por qué te me turbas?

Espera en Dios, que volverás a alabarlo:

“Salud de mi rostro, Dios mío” R/.

Cuando mi alma se acongoja,

te recuerdo,

desde el Jordán y el Hermón

y el Monte Menor. R/.

Una sima grita a otra sima

con voz de cascadas:

tus torrentes y tus olas

me han arrollado. R/.

De día el Señor

me hará misericordia,

de noche cantaré la alabanza

del Dios de mi vida. R/.

Diré a Dios: Roca mía,

¿por qué me olvidas?

¿Por qué voy andando sombrío,

hostigado por mi enemigo? R/.

Se me rompen los huesos

por las burlas del adversario;

todo el día me preguntan:

“¿Dónde está tu Dios?” R/.

¿Por qué te acongojas, alma mía,

por qué te me turbas?

Espera en Dios, que volverás a alabarlo:

“Salud de mi rostro, Dios mío”. R/.

SANTO EVANGELIO (Jn 7, 37-39)

El último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, gritó:  “Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba el que crea en mí”, como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva.  Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en Él.  Palabra del Señor.

Momentos de silencio para reflexionar.

PRECES

Hermanas, confiando plenamente en la bondad de Dios nuestro Padre, acudamos a la fuente viva que brota del Corazón de Jesús,  supliquémosle que nos dé a beber del torrente de sus delicias y nos consuele con los dones de su misericordia.  Digámosle:

R./ Muéstranos Señor la abundancia de tu amor.

  1. Corazón de Jesús, bendice este Instituto y haz que su Obra sea fecunda para el bien de las niñas y jóvenes que tú le has encomendado. R/.
  2. Corazón de Jesús, concede a este Instituto las gracias que le tienes preparadas para cumplir fielmente su misión. R/.
  3. Corazón de Jesús, danos las gracias que necesitamos, para cumplir conforme a tu agrado, con todo aquello que de nosotras pide el estado de vida que hemos abrazado. R/.
  4. Corazón de Jesús, favorece a nuestras alumnas y exalumnas, con las gracias que ellas necesitan para serte fieles y sepan caminar resueltamente por el camino de la salvación que han emprendido. R/.
  5. Corazón de Jesús, envía vocaciones celosas, operarios del agrado tuyo, que vengan a trabajar por la extensión de tu reino en todos los corazones. R./
  6. Corazón de Jesús, danos religiosas santas, que con las palabras y el ejemplo, sean verdaderos apóstoles tuyos. R./
  7. Corazón de Jesús, por tu bondad, atrae hacia Ti, jóvenes generosas, que vengan a trabajar por Ti en este Instituto. R./

Llenas de confianza, invoquemos a nuestro Padre Celestial con la oración que Cristo nos enseñó: Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL

¡Oh Jesús, Señor nuestro, que te dignaste descubrir las inefables delicias y riquezas de tu Corazón a tu Esposa la Iglesia, por singular beneficio de tu amor! Concédenos, a nosotras  tus hijas, que merezcamos enriquecernos y confortarnos con las gracias celestiales que manan de esa dulcísima fuente.  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

CANTO FINAL

Quien tome de esas aguas,

que yo le daré;

quien tome de esas aguas,

no volverá a tener sed.

¡DAME DE ESAS AGUAS, SEÑOR!

¡DAME DE BEBER!

PROBÉ DE MUCHAS FUENTES,

Y VEO QUE HE VUELTO A TENER SED.

El agua que yo te ofrezco,

será un manantial,

manantial de limpias aguas,

que llegue a la eternidad.

EL AGUA QUE TÚ ME HAS DADO, MI DIOS,

CUAL LLUVIA A MI ALMA LLEGÓ,

ERA UN DESIERTO SIN VIDA, MAS HOY,

SU FRUTO SERÁ EL AMOR.

Instituto hijas del Sagrado Corazón de Jesús

 

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