El porno se ha convertido en una de las mayores amenazas para nuestros hijos. ¿Cómo reaccionar cuando a un hijo tuyo de 11 años le pillas consumiendo porno como un poseso? ¿Reprenderle?, ¿hacer una novena a la Virgen de Fátima?, ¿pasar de él?, ¿no darle importancia?, ¿llamar a un psicólogo?

El tema es delicado y espinoso. ¿Como acertar?

Por su interés reproducimos fragmentos de la entrevista que el psicólogo Thomas Lickona (Universidasd de Nueva York) ha concedido a Family and Media (traducida por Infocatólica):

¿Cómo defenderse de la pornografía? 

Es bueno tener un plan de acción y de prevención en familia para hacer conscientes a nuestros hijos de los peligros de la pornografía. Todo depende de su edad. Con los niños más pequeños, deberíamos buscar en primer término proteger su inocencia, evitando que vean imágenes pornográficas. Para esto, fundamentalmente hace falta prevención.

Pero con los adolescentes es más difícil… 

Para los adolescentes, en cambio, el discurso es distinto. Deben conocer la verdad sobre la industria pornográfica y los peligros y los trastornos psico-físicos que produce esta industria. Como padres deberíamos ser conscientes de cómo la pornografía es tóxica y venenosa, además de ser perversa e inmoral. Un sentimiento de repulsa e indignación debería inspirarnos para hacer todo lo posible y proteger a nuestros ninos de este veneno social.

¿Qué papel puede jugar la familia?

Desgraciadamente, se está produciendo un aumento de la exposición de los ninos a la pornografía en Internet. Los expertos estiman que en los Estados Unidos y el Reino Unido, la edad media de los muchachos que padecen la primera exposición es en torno a los 11 años. Esto quiere decir que la educación y la prevención hay que aplicarla a partir de la escuela primaria, para evitar complicidades y dependencias precoces.

¿Qué hacer cuando  ya han mordido el anzuelo y consumen pornografía?

Si descubrimos que nuestros ninos ya han hecho uso de material pornográfico, accidental o intencionadamente, lo primero es comprender, escuchar cómo ha sucedido, y explicar, con cariño pero muy claramente, por qué la pornografía es algo malo y perjudicial, y cómo evitarla en el futuro.

Si se tiene fe, también hay que rezar por ellos. Los ninos expuestos a la pornografía pueden reaccionar con ansiedad, repugnancia, vergüenza, miedo, tristeza, o una combinación de todas estas emociones.

Pero el chico suele cerrarse porque siente vergüenza…

Los ninos que han visto intencionadamente material pornográfico pueden reaccionar con vergüenza y culpa cuando sus padres lo descubren. Es una respuesta normal cuando se hace algo que sabemos que está mal. Nuestra tarea como padres es ayudar a un nino a ir más allá de este sentimiento de culpa y de vergüenza, y hacer un plan concreto para evitar este tipo de comportamientos en el futuro.

¿Es conveniente hablarles de los daños psicológicos que produce el consumo?

Con los estudiantes de las escuelas medias y superiores, normalmente recomiendo sentarse con ellos y ver juntos algunos sitios web específicos como Fight the New Drug Store o  Porn Kills Love.

Estas páginas web han sido creadas por jovenes que han promovido un movimiento global con base científica para argumentar y formar a las personas contra los peligros de la pornografía. Ambos sitios web contienen breves vídeos que presentan los daños reales que “la pornografía puede producir al cerebro, al corazón, y al mundo”.

El problema es que muchos padres es que no saben como hablar de sexo a sus hijos.

Los padres tienen dificultad para hablar de sexo con sus hijos. Cuando se aborda, hay que hacerlo en modo positivo, resaltando que el sexo es un don, y que debe ser visto en una perspectiva de fe como lo que es: un regalo de Dios.

En mi dilatado trabajo con padres y profesores, sugiero a los padres varias razones para explicar a los ninos el motivo por el que la pornografía es errónea y perjudicial. He aquí una lista de posibles razonamientos en función de la edad de los hijos:

  • La pornografía trata a las personas como objetos en nombre de un falso placer sexual, y sólo para el beneficio económico de los productores. Todo esto es erróneo, porque cada persona tiene una dignidad humana y nunca debería ser explotada.
  •  El sexo es siempre manifestación de amor entre dos personas. La pornografía separa el sexo del amor y da un retrato falso de la sexualidad.
  • La mente almacena todo. Una vez que se es prisionero de imágenes pornográficas resulta muy difícil desprenderse de ellas.
    • La pornografía intoxica el cerebro, como una droga. Puede crear rápidamente dependencia, y además reducir la capacidad de tener una relación sexual normal con otra persona en la vida real.
    • Para los chicos, la pornografía generalmente va acompañada de la masturbación, otra costumbre que es difícil romper. Ambos hábitos reducen la capacidad de auto-control y de autoestima;
    • Si la costumbre de consumir pornografía se produce dentro del matrimonio, puede provocar serios problemas entre marido y mujer, arruinando la relación íntima entre los esposos;
    • Vista desde una perspectiva de fe, la pornografía va contra el plan de Dios, porque el sexo es un don de sí a otro dentro del amor y del respeto entre los cónyuges, y no un mero apareamiento, como los animales. La pornografía viola la pureza que Dios espera de nosotros.
    Hoy en día es más difícil por el  ambiente permisivo creado por la revolución sexual… 

    La revolución sexual ha normalizado la pornografía. Pero debemos hablar con nuestros hijos y hacerles entender el daño que puede hacer la pornografía corrompiendo el corazón y alma. Nuestros ninos necesitan entender que tener una moral no es algo negativo que despoja a nuestra vida de la diversión. Al contrario, los valores morales nos ayudan a construir y fortalecer nuestro carácter, a tener amor propio, a construir relaciones de amor verdadero, y a encontrar la felicidad auténtica.

    Y necesitamos dar a nuestros hijos sólidas razones para salvaguardar su intimidad sexual para el matrimonio.

    Pasemos de la teoría a la práctica ¿Qué instrumentos hay para reducir el riesgo de una exposición de sus hijos a la pornografía?

    Existen sistemas de control parental en Internet que se pueden instalar en el PC, como Net Nanny, que hacen de filtro e impiden el acceso a los sitios web porno.

    Pero, a mi juicio, es siempre preferible y más eficaz iniciar en la familia un diálogo sobre el papel y el sentido de los media, que debería transmitir la siguiente idea: Para cualquier tipo de contenidos, como películas, revistas, cd de música, videojuegos, sitios web o redes sociales, la pregunta que hay que hacerse es: ¿este contenido está en sintonía con los valores de nuestra familia?

    ¿Cómo hacerlo?

    Por supuesto, las directrices específicas sobre un uso correcto de los medios varían de familia a familia. Puede ser muy útil por ejemplo pensar en una especie de pacto en familia, escribir un auténtico “Contrato familiar acerca de los medios de comunicación”, que va impreso y colgado en la pared, quizás en la sala de estar cerca de la tele, con la firma de cada componente de la familia aceptando el pacto. Puede ser una idea un poco extravagente y divertida, pero seguramente es muy educativa y a la larga puede dar buenos frutos.

    Consejos del profesor Lickona para usar en familia

    · No hay tele si no se han hechos antes los deberes ni durante las comidas. Hay que pedir siempre permiso antes de encender la televisión, y ver solo programas aprobados.

    · En algunos momentos es bueno tener apagada la televisión para centrarnos en otras actividades de familia, como leer libros o conversar todos juntos.

    · Todos los videojuegos deben ser siempre vistos por un progenitor, y tener un límite de tiempo.

    · Hay que apagar los móviles durante las comidas y las horas de sueño.

    · Bloquear los sitios web pornográficos con filtros especiales de control parental es una buena medida.

    · Establecer normas para el uso de Internet: por ejemplo, siempre tiene que haber una aprobación por parte de los padres, sobre todo cuando se trata de descargar algo.

    · En cuanto a las películas, hay que evitar las de contenido sexual explicito. Hay muchos sitios de orientación, como por ejemplo Screenit y Kidsinmind.

  • Publicado originalmente en Actuall
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